¿Podemos pronosticar las erupciones volcánicas?, por el Ing. José Del Carpio Calienes

 

 

Por Ing. José Del Carpio Calienes, vulcanólogo del Instituto Geofísico del Perú - Sede Arequipa

La comunidad científica internacional señala que aún no es posible realizar un pronóstico que indique cuándo se producirá el próximo terremoto. Este escenario, por suerte, no se aplica a volcanes activos. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) da cuenta de ello. Hoy en día sí es posible pronosticar una erupción. El método se fundamenta en distinguir los diferentes tipos de temblores (sismología volcánica) que generan los volcanes antes del inicio de las explosiones.

El pronóstico de erupciones desarrollado por el IGP en Perú está basado en los trabajos realizados por vulcanólogos de Estados Unidos en diferentes volcanes del mundo. Para el éxito de estos pronósticos es indispensable contar con redes de vigilancia volcánica en tiempo real como las que dispone el IGP, hasta el momento, en cuatro volcanes activos, incluido el Misti. Pese a que es posible efectuar pronósticos con relativo acierto, es preciso explicar que todos los volcanes presentan comportamientos diferentes antes de hacer erupción. Fue por esta razón que tomamos como “profesor o laboratorio” al volcán Ubinas, debido a que es el volcán más activo del Perú, el cual ya hizo erupción en dos ocasiones durante el presente siglo y, además de ello, el IGP lo mantiene permanentemente vigilado desde el año 2006. La cantidad de información recabada y analizada durante esos años ha permitido definir lo que denominamos “patrón sísmico”. Antes de hacer erupción, el volcán presenta una secuencia ordenada de diferentes tipos de temblores, los mismos que los vulcanólogos asociamos con diferentes fenómenos que se desarrollan al interior del macizo. Dicho en otras palabras, gracias a los sismos podemos ver en qué parte del camino hacia la superficie se encuentra el magma.

La secuencia que hemos identificado corresponde a sismos registrados kilómetros por debajo del volcán y están relacionados con (1) acumulación de presiones, (2) ebullición de los acuíferos subterráneos por influencia del calor del magma, (3) ascenso de magma detectado muy próximo a la superficie del cráter e (4) inicio de las explosiones.

Para las erupciones de los volcanes Ubinas en 2014 y Sabancaya en 2016, hemos realizado exitosos pronósticos del inicio de la fase explosiva con tres meses y tres años de anticipación, respectivamente. Encontrar este “patrón sísmico” ha permitido a los profesionales del IGP alertar de la inminencia de una erupción a las autoridades locales y nacionales. Esto es, sin duda, un ejemplo de la gran importancia de la ciencia para proteger vidas que pueden estar en inminente situación de riesgo.

Publicado en la edición impresa del diario Correo Arequipa el 1 de mayo del 2018