IGP Logo

Volcán Huaynaputina

El volcán Huaynaputina (16°36´S; 70°51´W), localizado a 75 km al sureste de la ciudad de Arequipa, en la provincia de General Sánchez Cerro, región Moquegua, es un volcán cuya morfología no presenta la típica forma de estratovolcán. En el lugar, solo se observa una extensa altiplanicie (4500 m.s.n.m) que presenta tres aberturas o cráteres colindantes con los bordes de un profundo valle.

El Huaynaputina se presenta tallado en la cima y el flanco de un antiguo edificio probablemente perteneciente a la formación Barroso de edad miocena a pleistocena (De Silva et al., 1996). Sus tres cráteres están sobre el borde occidental del valle del río Tambo (Moquegua), dentro de un anfiteatro de 2.5 km de diámetro en forma de herradura abierto hacia el cañón de dicho rio que se encuentra 2 km más abajo. Los cráteres tienen entre 70 y 150 m de diámetro, con profundidades de hasta 100 m. Este anfiteatro seria parte de un cráter antiguo modificado en un circo glacial antes de la gran erupción que ocurrió en 1600 (De Silva & Zielinski, 1998).

En un radio de influencia de 32 km se asientan importantes pueblos como Ubinas, Quinistaquillas, Calacoa, Matalaque, Coalaque, pueblos en las que la actividad socioeconómica más importante es la agricultura y la ganadería. El volcán Huaynaputina está constituido por una sucesión de flujos de lava e ignimbritas, cuyo emplazamiento ocurrió en el Pleistoceno. Consta de una compleja caldera de avalancha en forma de herradura de 2.5 x 1.5 km de diámetro, formada antes de la erupción de 1600 D.C. (Thouret et. al., 1999). La erupción pliniana del año 1600 DC, del volcán Huaynaputina, originó el más extenso y voluminoso (12 km3) depósito de caída de pómez en los Andes en épocas históricas. Esta erupción fue catalogada con un IEV=6 y produjo flujos piroclásticos y lahares (Dávila 1998; Thouret, 1999; Lavallée et al, 2009). Los lahares se produjeron represando 2 veces el río Tambo días después de la gran erupción (Dávila, 1998; Thouret et al., 2002; Adams, 2001). Entre las consecuencias de la erupción con relación a la ciudad de Arequipa, situada a 75 km al noroeste del volcán, los reportes históricos de la época refieren que en los días siguientes al 19 de febrero la ciudad soportó una intensa lluvia de cenizas blancas causando oscuridad en pleno día. El techo de muchas viviendas colapsó bajo el peso de gruesos depósitos de cenizas.

En lugares próximos al volcán, la gran erupción pliniana e ignimbrítica ocasionó la muerte de más de 1500 personas (Navarro, 1994). Repetidas caídas de tefras, flujos piroclásticos y oleadas sepultaron ocho poblados y trastornaron la vida y el paisaje dentro de un área aproximada de 90 x 60 km, donde se perdió todo; el hambre, miseria y enfermedades hicieron estragos. Las crónicas de la época y las últimas investigaciones dicen que su impacto se dejó sentir en Lima, Arequipa, Arica, La Paz y Potosí. Asimismo, la erupción ocasionó efectos climáticos globales principalmente en la disminución en la temperatura de verano en el hemisferio norte (De Silva & Zielinski, 1998).